La economía mundial está en su mejor momento desde la burbuja del 2000, y va a ir a mejor, según coincidieron en afirmar ayer en Davos el 90% de los grandes empresarios del mundo; fe sorprendente dada la sensación de que el panorama tiene tantos agujeros como un queso suizo: desequilibrios, proteccionismo, desigualdad, petróleo y un «duro aterrizaje» de EE.UU.
La economía no está ni fría ni caliente, el ánimo es optimista ante el período de crecimiento más prolongado desde 1945, no se han cumplido las previsiones pesimistas tras los atentados terroristas y el informe entre los grandes empresarios, de PricewaterhouseCoopers (PwC), muestra que en torno a un 90% de ellos espera ver crecer sus ventas en los próximos tres ejercicios. Los precios del crudo se han reabsorbido y la energía está abaratándose, aclaró la rectora de la London Business School. Hay flexibilidad en la política cambiaria china y de reequilibrio global.
«No es que no pueda derivarse en crisis», dijo el presidente del American International Group. El optimismo en Davos tras 4 años de crecimiento sólo tuvo el pero de Nouriel Roubini, quien advirtió de los riesgos de EE.UU., con la recesión inmobiliaria, tipos altos y un petróleo aún a 55 dólares.
via:abc.es