El crecimiento potencial se define como el nivel que es capaz de alcanzar una economía utilizando los factores productivos disponibles y la tecnología existente sin generar tensiones inflacionistas. Es un concepto similar al NAIRU -acrónimo inglés de Non Accelerating Inflation Rate of Unemployment- que indica la tasa menor de desempleo que puede alcanzar una economía sin que la inflación se acelere. Ambos indicadores son difíciles de calcular y sus estimaciones tienen un elevado e irremediable grado de incertidumbre.

El último boletín económico del Banco de España se enfrenta con esta tarea respecto al crecimiento potencial y en él se considera que nuestra economía habría elevado su tasa en el promedio de los últimos cinco años hasta el entorno del 3,5 por ciento, alrededor de medio punto porcentual por encima del estimado en la década de los años noventa. A su vez, el descenso del NAIRU ha sido un factor adicional a la hora de explicar la positiva evolución del empleo potencial. Este favorable diagnóstico sobre las fuentes del crecimiento potencial en los últimos años solo se ve ensombrecido por el pobre comportamiento de la productividad total de los factores (PTF), que puede señalar deficiencias en el funcionamiento estructural de la economía, si bien, por el carácter residual de su estimación, su evolución podría estar reflejando también la acumulación de errores de medición de los distintos inputs productivos. Respecto a la situación cíclica de la economía española, los resultados obtenidos señalan que el nivel de producción se habría situado en los últimos cinco años por encima de lo que se estima como su nivel potencial, lo que resulta compatible con la existencia de presiones inflacionistas derivadas de la fortaleza de la demanda.

via:e-directivos

Trackback URI | Comments RSS

Leave a Reply